Adaptado por Eros Padilla para la gaceta en la zona escolar 50 de telesecundarias, Jalisco México | 28 de Octubre de 2009
Documento de trabajo de Concejo Educativo de Castilla y León.
Publicado por Más sobre Concejo Presentación: Quiénes somos, qué pretendemos > Act">Concejo | 7 de octubre (Buscar la acepción de CONCEJO)
Aviso que no encontré un solo estudio, a favor de la educación por competencias, que presente una sola evidencia científica directa que respalde el éxito o la mejora en el proceso de enseñanza-aprendizaje cuando se aplica ese enfoque. Es decir, no hallé un solo experimento controlado en el que se midiera el nivel de aprendizaje después de enseñar mediante métodos tradicionales y mediante la educación por competencias. Si no hicieron esto, tampoco compararon nada entre los modelos de enseñanza.
Si alguien conoce uno solo de estos experimentos controlados, que sea científicamente aceptable, lo invito a escribir a este espacio y prometo leer y publicar sus evidencias. Si las tiene. Por otra parte esto no es un documento original, es una adaptación útil para el sistema en el cual me desenvuelvo (entre otros)…
Eros Padilla
Éste documento de trabajo recoge algunas reflexiones sobre el modelo general de aprendizaje por competencias, desde la opción propia por una educación para una ciudadanía crítica y trasformadora.
En primer lugar se hace referencia a los peligros del modelo y se señalan los fines que, por el contrario, consideramos que deberían conseguirse.
En segundo lugar, se rastrea el significado del concepto y su origen economicista, que pretende trasvasarse al ámbito educativo.
Las competencias, en discusión
Ante todo se quiere señalar, en vista de los orígenes de estos modelos, que no se puede defender un planteamiento educativo basado en unas competencias desarrolladas a partir de las demandas económicas y empresariales. Esto tergiversaría e impediría caminar hacia una finalidad educativa inclusiva, integral, y pensada para formar una ciudadanía crítica y solidaria.
Habría que analizarse de dónde surgen estas competencias…


DeSeCo (definition and selection of competences) o descripción y selección de competencias es el nombre del Proyecto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) , OECD según su siglas inglesas, encargado de definir y seleccionar las competencias consideradas esenciales para la vida de las personas y el buen funcionamiento de la sociedad.
Un primer documento de síntesis del Proyecto fue dado a conocer en 2005 y presenta particular interés para los educadores. Asimismo, la OECD ha dado a conocer un documento que describe la estrategia de desarrollo del Proyecto.
Al hablar de educación, en nuestro modelo, por el contrario, estamos hablando de un bien social general, como la educación básica que debe preparar para desarrollarse como persona en sociedad y procurar la igualdad de condiciones. Parece, en este sentido, mucho más coherente basarse en los cambios, dinámicas y temáticas sociales, producidos por toda la sociedad y que afectan a toda ella.
En realidad, el sesgo y la influencia que pretenden los grandes intereses económicos en la educación general se dan al margen de que exista un desarrollo por competencias o no, como ya se iba evidenciando en los últimos cambios educativos. Tiene más que ver con la finalidad que se le dé a la educación: en base a unos intereses particulares o al interés general. En este sentido, es necesario pensar en si, a pesar de todo, es una “vía de sentido único” la que sigue el planteamiento por competencias. Existen definiciones y conceptos muy diferentes dentro de ese campo, a veces bastante confusos e, incluso, contradictorios. Esto hace pensar que se esconden finalidades muy diferentes y que es muy importante la forma en que se definan, se desarrollen y se incorporen (o no) al trabajo de los centros.
Desde un planteamiento general, existen una serie de peligros, a señalar, en la incorporación de competencias en los nuevos modelos educativos:
Es importante saber en qué se apoyan para su desarrollo. Dependiendo del tipo de competencias que se seleccionen, de cómo se definan (en tanto a saberes, formas de hacer, contextos y ámbitos en y para los que se ha de capacitar), cuáles se primen o cuáles ni siquiera se formulen, etc., En general han de ganar clases dominantes (empresariales) y la educación es un apoyo a los intereses que hoy dominan una sociedad injusta. Por el contrario, la educación debería promover un desarrollo curricular atendiendo a las “competencias básicas” de la persona podría suponer un avance en cuanto a favorecer una mayor funcionalidad de los aprendizajes, un tratamiento más integrador de los mismos y, al definirse como básicas, una forma de asegurar que toda la población las adquiera. Si se siguiera esta vía en la práctica podría suponer posibilidades de avance para apoyar un trabajo más renovador (o al menos innovador) en las aulas. Especialmente en los institutos de secundaria permitiría una forma de ir más allá de lo específico del área.
También es necesario reflexionar sobre la eficacia de este modelo, si no se da un cambio en lo fundamental del sistema educativo y sin un replanteamiento serio de la finalidad de la educación (tal como se plantean en la ley). Ver artículo 3º equidad, laicidad, igualdad de oportunidades…
¿Habría, pues, que olvidarse de llevar un planteamiento de competencias adelante? Quizá eso podría suponer mantener el sistema educativo actual con la desigualdad que conlleva y apoyar a los grupos de intereses sociales y económicos más “rancios” de este Estado. Asumirlas de una forma acrítica puede suponer avalar los intereses de los grupos sociales, económicos y de poder más “innovadores” pero que desean perpetuar y consagrar la desigualdad como la situación natural. Será por eso que en potencias como Inglaterra, Francia y España han hecho modificaciones totalmente radicales a lo que consideraban Educación por Competencias y Key Competences…
En el proyecto DeSeCo (Definition and Selection of Competencies) de la OCDE, encargado de definir y seleccionar las competencias consideradas esenciales para la vida de las personas y el buen funcionamiento de la sociedad, se define el término competencia como “Capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Supone una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acción eficaz”.
Y bueno, a diferencia del concepto de competencia, entendida como la capacidad creativa del ser humano, la idea de competencia en el mundo empresarial está íntimamente ligada a la eficacia y la rentabilidad productiva. Es decir, se trata de definir y adquirir destrezas y saberes que hagan a las empresas competitivas. Habría que indagar y debatir más, acerca de qué significa ese uso (interés individual sobre el colectivo, utilización de éste...). No obstante, queda claro que del interés de la persona y el bien colectivo se pasa a una interpretación que prima el interés privado y competitivo.
Richards y Rodgers (2001) hace críticas sobre el modelo por competencias tanto de carácter práctico como filosófico, estas hablan del peligro de que la educación se convierta aún más en un modelo bancario (“banking” model), en el que su función sea transmitir y reproducir los valores de los grupos económico-sociales dominantes. Otros han señalado que dividir las actividades en un conjunto de competencias es un enfoque reduccionista, puesto que la suma de las partes no implica la complejidad del total. Finalmente, otros autores ven en este modelo un peso demasiado fuerte en conductas y actuaciones (behaviour and perfomance) frente a capacidades relacionadas con el pensamiento o con la transformación social.
Correcto, las competencias privilegian a las personas con mayor capacidad de resolución de problemas ante diferentes situaciones, surge entonces la pregunta ¿no tendrán mejores opciones los grupos sociales más familiarizados con una amplia gama de vivencias, en general personas que proceden de un mundo con “más posibilidades”? es decir, los hijos del primer mundo. Me pregunto que hay sobre verdadera cobertura, no llegar al lugar, ser verdaderamente equitativo en las zonas de carencia…
Resulta rechazable el planteamiento de educación por competencias si las mismas se supeditan a opciones e intereses economicistas: formar trabajadores y trabajadoras y consumidores o consumidoras útiles, eso es partir de la realidad, pero al tratar de supeditar al alumnado a ella, surgen entonces planteamientos fuertes indicando que las “decisiones” y el análisis global se “escapan” a la persona que sólo debe asumir lo que otros le dicen; si se plantea desde el interés individual, las competencias “globalizadoras” generan castas bien marcadas.
¡Que alguien me explique…!
¿Cuál es la diferencia si digo objetivos en lugar de competencias? Si nos regresamos 35 años en la historia de la educación en México, y revisamos un poquito lo actual afirmaremos que cada competencia tiene un objetivo, el cual implica un verbo que establece una actividad, este verbo da operatividad, es exactamente lo mismo, y si no revisa como se planea una clase por competencias. Si alguien encuentra una diferencia veraz, por favor hágamela saber, de igual forma será publicada en este espacio abierto a la libre opinión sobre términos educativos…
Ojo a este pedacito:
La entrevista a Francisco Javier Merchán Iglesias, colaborador de http://www.rebelion.org, es catedrático de Educación Secundaria y Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Sevilla. Ha desarrollado trabajos en el campo de la innovación educativa. Miembro del colectivo FEDICARA, investiga actualmente sobre el campo de la práctica de la enseñanza, las reformas escolares y el cambio en la educación. Sobre estos temas ha publicado numerosos artículos. Su último libro lleva por título Enseñanza, examen y control.
Capitalistas y socialistas domesticados han fracasado en España, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, etc. Al considerar a la educación como un servicio y negocio. Profesor Francisco Merchán de España afirma que los maestros no son responsables del rendimiento académico de alumnos como afirman gobernantes y que los problemas de la educación son problemas que tienen su origen en el tipo de sociedad y que mientras no se superen las diferencias sociales no es fácil superar las diferencias de rendimiento académico.
La pregunta: Critica usted que las políticas educativas se inspiran en unas doctrinas ocultadas a la ciudadanía. ¿Cuáles son los principios básicos que rigen esas doctrinas ocultadas?
La respuesta: Bueno, efectivamente, la doctrina existe pero no se publica ni se somete al debate público. Esta doctrina se basa en la fe ciega en la lógica del mercado y en las formas de gestión empresarial. (ver OCDE con el proyecto DeSeCo) Se da por supuesto que aplicándolas a la escuela se resolverán todos los problemas. Pero, claro, la cuestión es que la escuela no es una empresa ni la educación un negocio, de ahí que el primer paso de esta política consiste precisamente en eso, en hacer de la escuela una empresa y de la educación un negocio, lo que está produciendo numerosos conflictos y situaciones contradictorias. Pero es que además, esa fe en el mercado y en las formas de gestión empresarial es la que nos conduce a una catástrofe medioambiental y a crisis económicas cada vez más aguda, así que como para fiarse de ella…
"LA ESCUELA NO ES UNA EMPRESA, NI LA EDUCACIÓN UN NEGOCIO”